Nivel dificultad: medio
Distancia: 21,7 km
Tiempo medio: 1 h 40' / 6h
Pendiente máx.: 14 %
Ascensión acumulada: 277 m
Características de la ruta: familiar, rural y possiblidad de baño.
Ciclabilitat: 100%ruta rural, 70% tierra, 30% asfalto.
Esta es la ruta más refrescante de las que os ofrecemos.
Básicamente consiste en recorrer el Camí de les Heures hasta el Camping de Merlès, donde cogiendo el Camí de Salselles, llegaremos a Salselles, un pequeño pueblo abandonado del Lluçanès, en el municipio de Borredà.
Esta ruta tiene dos aspectos relevantes: por un lado es una ruta lineal, es decir, es el mismo itinerario de ida que de vuelta; por otro lado, dado que la orografía de la zona es muy complicada, iniciamos el recorrido en la Pedra Dreta, el punto más alto de esta ruta, para descender por la Carena de la Granera hasta el Pont de Monclús, ya en la Riera de Merlès, donde en la vuelta, se recogen las bicicletas para volver al punto de partida en vehículo y evitar de este modo las fuertes pendientes que hay hasta la Pedra Dreta. Esta ruta, por lo tanto, requiere transporte de burricletas hasta el punto de partida y la recogida en el punto de llegada.
El descenso desde el punto de salida hasta el Pont de Monclús, permite gozar de unas vistas espectaculares de los dos lados de la carena. Una vez se llega a la Riera, el baño es un premio merecido en días de calor. A partir de este punto, el recorrido hasta el Camping es paralelo a la riera de Merlès, permitiendo en cualquier momento el baño en cualquiera de los numerosos lugares idílicos para hacerlo. En el GPS, encontrareis marcados los mejores accesos a la Riera.
Desde el Camping y siguiendo el camino de Salselles, nos alejaremos del rio montaña arriba hasta llegar a las ruinas que quedan de Santa Maria de Salselles. Este pequeño pueblo del Lluçanès fue abandonado entre los años 50/60, y desde entonces no se ha detenido su degradación en manos de las inclemencias y el egoísmo de los visitantes. Pero guarda toda la belleza del lugar con el añadido de la nostalgia propia de los pueblos abandonados.
La vuelta por el mismo camino es siempre de bajada, permitiendo llegar con agilidad al punto de recogida de las Burricletas, el Pont de Monclús.