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A menos de 100km de Barcelona y de paso para ir a ningún sitio, el Lluçanès ha sufrido históricamente un aislamiento geográfico que lo ha preservado como un entorno rural privilegiado donde se puede disfrutar de la naturaleza en harmonía con el ser humano.
Ahora nos proponemos compartir con vosotros de una forma ecológica, respetuosa con el medio natural y en sincronía con el ritmo de su entorno, los tesoros que el Lluçanès nos esconde.
Aunque El Lluçanès se considera como una subcomarca perteneciente a Osona, la mayoría de geógrafos siempre lo han tratado como una comarca natural, como un territorio de transición entre la Plana de Vic y El Berguedà, en contacto con el Prepirineo. Su gente lo ha sentido desde siempre como una tierra con fisonomía propia, con unas características geográficas y económicas muy homogéneas, unidas por una historia común.
El Lluçanès es una comarca situada entre las cuencas del Llobregat y del Ter, que forma una meseta ligeramente inclinada hacia El Bages. Nos imaginamos que una meseta, tal como su nombre indica, es plana, pero en el caso de El Lluçanès los ríos y las rieras que lo atraviesan han erosionado el terreno y han creado una sensación de territorio roto y de orografía complicada. Esta meseta se formó como consecuencia de unas fuerzas tectónicas que levantaron los Pirineos y formaron un marco interior al que llegaban sedimentos que provenían de esta cordillera. Por este motivo, todas las rocas que forman la meseta de El Lluçanès son de origen sedimentario, es decir, se forman a partir de trozos de rocas ya existentes.
Principalmente, El Lluçanès forma parte de la Depresión Central catalana, excepto la parte norte de la comarca, que forma parte del Prepirineo. Es aquí donde se encuentran algunas montañas emblemáticas de la comarca, como Els Munts (1.058 m). Desde este punto, podemos apreciar una espléndida vista de El Lluçanès y las comarcas vecinas de Osona y El Ripollès. La situación privilegiada de El Lluçanès permite disfrutar de unas excelentes vistas panorámicas de toda la comarca hasta las montañas de Berga, los Pirineos, Montserrat, El Montseny, El Cabrerès, Les Guilleries...
La meseta conecta con la Plana de Vic a través de pronunciados riscos; aquí es donde encontramos la sierra de El Grau, que es uno de los relieves más importantes de la zona. Cerca de esta sierra, encontramos Sant Bartomeu del Grau, que destaca por la gran cantidad de rocas calizas y coralinas blanquecinas (roca muy apreciada para la construcción) que podemos encontrar.
De la comarca de El Lluçanès, los geólogos destacan el anticlinal que separa la Depresión Central del Prepirineo, cerca de Santa Eulàlia de Puig-oriol, en la Costa dels Gats, en cuyo punto más elevado encontramos el santuario de Els Munts. El anticlinal continúa hacia la sierra de Bellmunt.
En El Lluçanès abundan las leyendas. Sólo hay que fijarse un poco en la toponimia del lugar y nos encontraremos inmersos en el mundo de las leyendas: el Gorg Negre, el Pla de Bruixes, el Torrent de l’Infern, la Foranca de Guspineda, el Serrat de les Bruixes, el Serrat de les Forques (lugar en el que, según se dice, se colgaba a las brujas), la Balma del Lladre, la Balma de la Beneita...